La Diócesis de Quilmes celebró sus 50 años con una fiesta popular
En una jornada marcada por la emoción, la fe y el recuerdo vivo de sus orígenes, la Diócesis de Quilmes celebró este sábado 19 de septiembre medio siglo de vida institucional y comunitaria. Las festividades comenzaron por la tarde con las marchas de grupos parroquiales, movimientos y comunidades educativas que confluyeron desde los cinco decanatos hacia la Catedral de Quilmes.
El templo estuvo colmado, lo que llevó a que miles de fieles siguieran las alternativas de la celebración a través de una pantalla gigante ubicada en el exterior. El inicio de la jornada estuvo atravesado por gestos de profunda significación histórica: se escuchó el saludo enviado a la comunidad por el Papa Francisco en enero de 2025, además de un pasaje del histórico «sueño profético» que Monseñor Jorge Novak formulara en 1992, proyectando la vida de la diócesis rumbo a su 50º aniversario.
Asimismo, el Nuncio Apostólico, Monseñor Michael Banach, transmitió los cálidos saludos del Papa León XIV y convocó a los presentes a experimentar «la gratitud por las raíces recibidas, que se convierten en una responsabilidad compartida para reavivar la fe y caminar juntos».
La Misa fue presidia por el Obispo Carlos José Tissera, y contó con la homilía del Obispos Marcelo Colombo, -Arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
En su predicación, Colombo repasó la historia de estos 50 años y puso en valor el legado de los pastores que guiaron a la Iglesia local: la opción preferencial por los pobres, la misión, la defensa irrenunciable de los derechos humanos, la causa de la paz y el diálogo ecuménico trazados por Jorge Novak; el impulso organizativo, las vicarías episcopales y la aplicación de Aparecida bajo la guía de Monseñor Luis Stöckler; y la cercanía pastoral y sencillez con la que Monseñor. Tissera conduce hoy la diócesis. También se tuvo un emotivo recuerdo para el Padre Obispo Gerardo Farrell, y una mención especial para los Obispos Eduardo Redondo y Juan Carlos Romanín, por la presencia significativa en la diócesis.
Uno de los momentos más emotivos de la celebración se vivió cuando el Pastor Arturo Blatezky, de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, obsequió a la diócesis el poncho original que en su momento le había regalado el Padre Obispo Novak, como símbolo de fraternidad ecuménica para cobijar a toda la comunidad.
Durante la misa se presentaron las banderas y cirios utilizados en las celebraciones previas en los decanatos, además del Documento Final del Sínodo Diocesano. En ese marco, Mons. Tissera hizo oficial el decreto de nombramiento del Equipo de Implementación del Sínodo, que estará presidido por el Obispo Auxiliar, Mons. Eduardo Redondo, y coordinado por el Pbro. Luis Pereyra.
En el plano institucional, estuvieron presentes la Intendenta de Quilmes, Eva Mieri; el Director de Cultos de la Provincia de Buenos Aires, Juan Torreiro; y otras autoridades municipales de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui.












