Un salón de fiestas estafó a dos familias durante este fin de semana
La dueña del salón de fiestas “Benevento” -ubicado en Lamadrid 532 de Quilmes -estafó a dos familias que habìan contradado servicios para realizar allí eventos durante el viernes y el sábado respectivamente.
El viernes después del mediodía, la dueña del salón –Analía Vargas- se comunicó con los contratantes para informales que no podrían realizar las fiestas dado que la Municipalidad de Quilmes había clausurado el comercio.
Sin embargo se trató de una mentira. La faja de clausura que exhibió en los mensajes correspondía a una infreacción anterior que -por lo que pudo averiguar este medio -se debió a un problema con los matafuegos.
Las dos familias iban a realizar allí, cumpleaños de 15 para dos adolescentes que tenían toda la ilusión y cuyos padres realizaron tremendos esfuerzos y sacrificios para poder pagar el alquiler, el servicio y el lunch.
Una de esas familias -quien había contratado para ese mismo viernes- estuvo horas en la puerta de “Benevento” para conseguir explicaciones de Vargas, quien a esta altura de la tarde-noche, ni siquiera le atendía el teléfono.
A la otra -que había contatado para el sábado- el mensaje fue la faja de clausura para indicar la suspención de los eventos, que ambas familias habían abonado en su totalidad.
Por la noche a la familia que iba a festejar el viernes, Vargas la llamó para exigirles que trasladaran la fecha para la semana siguiente, bajo la velada amenaza de perder todo lo que habían pagado.
En el caso de la otra familia -que realizaba el cumpleaños de 15 el sábado- lograron contratar de urgencia otro salón y otro servicio y merced al avance de los sistemas de comunicación; pudieron avisarles a sus invitados el traslado de salón. Par esto debieron endeudarse dado que el pago a Vargas le había consumido sus ahorros.
Este medio -ante la denuncia de una de las familias- pudo averiguar en la Agencia de Fiscalización de la Municipalidad de Quilmes que no existía ninguna clausura activa y que se trataba de un engaño premeditado de Vargas para estafar a los contratantes.
Asímismo se pudo saber que la dueña de “Benevento” realiza comunmente esta maniobra. Alquila una fecha pero después cuando recibe una propuesta monetaria superior, inventa excusas. Si consigue que los contratantes trasladen mejor. De lo contrario se aviene a una mediación en Defensa del Consumidor donde ofrece devolver el dinero (que ya sufrió devaluación) sabiendo que obtiene mayores ganancias debido al nuevo contrato y el rendimiento por e manejo de dinero.
En caso de la familia que debía realizar su festejo el viernes, recibió la oferta para hacerlo la semana siguiente y lo estaba considerando.
La familia que finalmente pudo celebrar el cumpleaños de su hija el sábado; iniciará acciones judiciales contra Vargas y quienes posean el fondo de comercio del salón de fiestas












