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Causa Cementerio: Bratti y dos empleados de su extrema confianza comprometidos en la maniobra de corrupción

El Municipio de Quilmes realizó la correspondiente denuncia penal por los hechos de corrupción en el Cementerio de Ezpeleta, luego de las declaraciones de empleadas de la necrópolis, alguno de los cuales que brindaron datos muy precisos, que apuntan la responsabilidad al Director, Luis Bratti; y a dos personas de su máxima confianza.

Este medio pudo saber que las trabajadoras responsabilizaron de la maniobra a Daniela Roldan, una administrativa que respondía directamente a Bratti; y su pareja, el capataz general designado “a dedo” por el Director, Jesus Marcos da Silva. (FOTO).

Detrás de la imagen  puede observarse la casa que están construyendo. Demasiado para dos empleados cuyos salarios no superan los 350 mil pesos

Las trabajadoras sumariados–entre las que se encuentra una delegada sindical- fueron precisos en señalar a Roldan como la persona que les ordenó anular los recibos y cobrar en efectivo las tasas a los deudos que realizaban los trámites.

La imagen de mensajes de WhastAp enviada a este medio por una de las trabajadoras, indica justamente como se le pidió que anulara 4 de  las 700 facturas que hoy son motivo de investigación. En privado la empleada señaló a Roldan como la autora del pedido

Tanto Roldan como Da Silva eran de extrema confianza de Bratti, el Director que trata desesperadamente de quitarse la responsabilidad de lo ocurrido, pero teme que una investigación a fondo de la justicia; termine comprometiéndolo más aún de lo que esta.

Bratti posee una camioneta Ford Maverick cuyo valor supera los 45mil dólares. Unas 40 veces su salario municipal.

El funcionario permanece todavía en su cargo, aunque el área administrativa esta intervenida por la Secretaría de Hacienda y se presume que antes del fin de semana se le pedirá la renuncia.

Da Silva fue denunciado anteriormente por una empleada a la que pretendió abusar y por un trabajador al que lesionó gravemente en la cara. Las autoridades del Cementerio “cajonearon” las acusaciones inexplicablemente

Cuatro bóvedas incendiadas

Pero no sólo estos hechos de corrupción están bajo el ojo de los sumariantes. Hay otros   que podrían desembocar en nuevas investigaciones y denuncias; como el incendio provocado en 4 bóvedas con el objetivo final que los deudos debieran desalojarlas, permitiendo su posterior venta.

Los sinestros  ocurrieron hace dos meses y tuvieron tal magnitud que en una bóveda, las explosiones provocaron que una puerta blindada fuese arrancada de las paredes. Es que el fuego alcanza los cajones y la acumulación de gas metano por la descomposición de los cadáveres, genera la explosión posterior.

Cuando se desató la ignición,  los trabajadores llamaron urgentemente a los bomberos que impidieron la propagación y redujeron los daños. Bratti se enteró  de ese llamado y retó e insultó a los empleados; aduciendo que la noticia podía llegar a los medios y a las redes sociales.

Para los empleados el Director pretendía que el fuego acabara con todo lo que existiera en el interior de las bóvedas y de esta forma evitar que los propietarios de las mismas continuaran utilizándolas.

La venta ilegal de bóvedas es un negocio altamente redituable. Como no se construyen más y las transacciones están prohibidas; es necesario “el visto bueno” de un funcionario para concretarlas.

Una bóveda puede costar entre 20 y 30 mil dólares y  es una maniobra en la que participan además, las cocherías; que suelen acercar a los posibles clientes

Entierran cadáveres en pasillos

Otro negocio que llevaban adelante los sospechados era la venta de terrenos para realizar inhumaciones en tierra. Como todo el mundo sabe, la capacidad del Cementerio esta agotada. No quedan tumbas disponibles y –salvo que se entierre en las que ocupa un familiar- es muy difícil conseguir que el fallecido no termine en el fondo de la necrópolis. Si es que se puede.

Pero “aceitando al capataz” siempre se puede conseguir un huequito en algún pasillo cercano a la entrada, cerca de un árbol (al que le cortan las raíces” o hasta en espacios entre tumba y tumba.

Para estos casos “el aceite” tiene un valor de 80 a 100 mil pesos, y por supuesto debe contar con el “visto bueno” de las autoridades y hasta del o la administrativa de confianza que  invente en el catastro una suerte de sub parcela.

Varios millones detectados

La estafa a los deudos que pagaron las tasas por Derechos de Cementerio llega –según cálculos oficiales- a una suma cercana a 115 millones de pesos.

Esta cifra surge de los 700 recibos anulados que el área de Intervención Previa de la Secretaría de Hacienda no quiso convalidar y fue uno de los detonantes de la investigación interna, junto con la presentación de una de las víctimas de la estafa.

Será ahora tarea de la justicia llamar a cada una de las personas que abonaron los tributos, solicitarle los comprobantes que les entregaron para determinar la responsabilidad de cada imputado