×

NOTICIAS

Desesperante situación de una mujer víctima de violencia de género, a quien la cuarentena le agravo sus problemas

Sofia es el nombre que utilizamos para ocultar el verdadero de esta mujer que  tiene 35 años, es madre de dos hijos  -uno de 12 y otra de 10-  y desde hace años se encuentra en situación de violencia de género.

Ha radicado  5 denuncias en los últimos dos años,  y gestiono  medidas de protección cautelar en la Defensoría Oficial de Violencia de Género; como  la custodia dinámica en la Fiscalía N° 10 de Quilmes, donde ordenaron instalarle el Botón Antipánico, que la última vez que activo -el día 4 de marzo-  no funcionó.

Acceder a la protección, acceder a Derechos y a Justicia implica siempre realizar trámites (que muchas mujeres desconocen) en organismos que también  desconocen, donde pocos  operadores del sistema informan que existen,  y a los que es necesario ir luego de radicar una denuncia.

A  la vez implica desplazarse por sus propios medios desde su domicilio.  En el caso de Sofia en el barrio Santa María de IAPI.

Hasta acá todo resulta más o menos simple para alguien como ella;  a quien la propia experiencia vivida la ha dotado de estos “saberes”. Resulta más o menos simple, siempre y cuando tengas saldo en la SUBE y alguien que te acompañe; ya que el agresor -en adelante RCM- vive a escasas cuadras de la vivienda de Sofía;  que ella comparte con su actual pareja e hijos.

RCM suele rondar el lugar, realizar destrozos, amenazar y amedrentarla  Sofía, a su familia, a los vecinos que la asisten y acompañan en el terrible contexto en el que se encuentra.

Cuando se habla de violencia de género las políticas públicas intentan con dificultad implementar programas que apuntan al eje de “autonomía física de las mujeres”, es decir a implementar y mejorar herramientas que impidan que la mujeres en esta situación se conviertan en victimas de femicidio;  con una pata en la justicia, con otra en la seguridad, con otra en la salud, en áreas de asistencia por vulneración de derechos por violencia (no todas las ciudades cuentan con una) o de Desarrollo Social y una en educación con creciente grado de participación a partir de los tras pies en la implementación de la ESI.

El 4 de marzo a la actual pareja de Sofía le  destrozaron el auto a mazazos cuando éste esperaba a uno de los chicos  en la salida de la escuela. El patrullero demoró más de 20 minutos en llegar, la escuela resguardo a todos los niños demorando la salida.

La Policía trasladó a todos  a la Comisaría 7ª. Ese día Sofía había visto a  RCM rondar su cuadra en una moto con una maza. Por esa  razón  su pareja actual fue a retirar a los niños

Sofía realizó la correspondiente denuncia: la respuesta que encontró en la seccional  fue “la culpa la tenés vos por el marido que elegiste,  y nosotros no tenemos por qué hacernos cargo de tus malas decisiones”, ante la reclamo de Sofía por el incumplimiento de la custodia dinámica -que nunca se hizo efectiva.

En esta oportunidad se iniciaron actuaciones penales por lesiones y daños a la pareja actual de Sofía.

A esta altura muchos se preguntarán si RCM es una persona influyente, con un pasado ejemplar que hace que el “sistema” dude de tomar acciones drásticas en su contra. Nada más lejos de la realidad: El agresor, un  sujeto  de 40 años, con quien Sofía tuvo un vinculo disuelto hace años; estuvo 5 años detenido. Tiene denuncias varias en su haber,  entre las que obran -sin contar las de Sofia-  una tentativa de abuso sexual a una menor, otra en la que le prendió fuego la casa a una familia luego de desvalijarla y   también una por haberle incendiado otra vivienda a la misma familia en Temperley.

El doble discurso y la realidad

Hace poco – y que con total impunidad- RCM  se volvió a presentar en el domicilio de Sofía; donde fue ahuyentado por sus vecinos  quienes además  le advirtieron a ella para que se resguardaran.

Resulta difícil entender porque la policía no hace nada. Si la policía no llega,  no  se encuentra con el agresor, no se advierte, ni se instruye la configuración del delito de “desobediencia”;  y entonces la justicia no avanza. Dicen desconocer el paradero de RCM,  aunque  todo el barrio sabe que duerme en un auto abandonado en Av. Lynch y Camino General Belgrano.

Los vecinos viven con miedo por temor a las amenazas frecuentes del agresor, no se animan a declarar y cuando se acercan a declarar,  la policía no les toma la declaración. Ahí es  donde el discurso que replica el “sistema”,  no se condice con la praxis… el sistema es “falible”, y entonces las preguntas resultan obvias: ¿Carece de recursos suficientes, formación, control, supervisión?

Existen protocolos de asistencia. Existen Leyes, Decretos, Resoluciones, existen Organismos, pero el límite también existe, la jurisdicción y la competencia, el error, las fallas, en incluso el incumplimiento de los deberes de algunos funcionarios como los que han intervenido hasta el momento y nos exponen “esta aberrante realidad”.

Sofía  se acercó a la Oficina de Violencia de Género Municipal por primera vez un domingo de agosto del 2019, donde fue atendida por dos mujeres que no le dieron mayor atención y la asesoraron de forma incorrecta (situación que fue advertida y corregida con posterioridad por parte del equipo 144). Decidió ir por segunda vez una mañana de finales  de diciembre. El abogado que la atendió  -con mucha frialdad e indiferencia a pesar de su llanto y desesperado pedido de ayuda- le dijo  que intentaría lograr la notificación del agresor.

Cuando ya no se puede seguir más

Sofía y su familia viven en aislamiento hace meses,  producto de la violencia ejercida por RCM. Se les ha vuelto imposible acceder a tratamientos de salud, a la medicación para el asma para uno de sus hijos, al tratamiento psicológico para ella que vive  angustiada y  no logra conciliar el sueño por la violencia sistémica de la que sigue siendo victima.

Se le ha vuelto imposible seguir dando continuidad a trámites judiciales, y no quiere acercarse a la Comisaría 7ª : “Es ir a que te maltraten y te digan que ellos no pueden hacer nada” –confiesa

Tambipen perdió su trabajo, es decir su “Autonomía Económica”; un eje fundamental para las mujeres en general, y en situación de violencia en particular: para lograr su autonomía física; la carencia de independencia económica es uno de los principales factores que agravan las situaciones de violencia e imposibilitan a la mujeres la desvinculación definitiva  con el agresor.

No puede  salir de su casa por el riesgo creciente de ser una mujer mas en la dolorosa y aberrante estadística de mujeres victimas de femicidio y en sus palabras también “dejar a mis hijos sin madre”.

Ella y su familia viven con miedo, y ahora con mucho menos recursos que antes apenas llegan a “lo justo”  (Sofía nos muestra  una lista de como distribuyó su gasto para poder comprar la medicación y las cosas básicas)

Casi sin recursos,  se acercó a la escuela donde asiste uno de sus hijos. Allí  funciona uno de los más de 100 puntos solidarios que la Municipalidad colocó para asistir a los sectores más vulnerables.

Pidió  comida para una familia de 4 integrantes “Me atendieron miembros de la agrupación Octubre o 12 de Octubre. Me dijeron que me iban a dar mercadería para todos los días, la idea era que ellos me den mercadería y yo cocine, o sea la mercadería por semana y yo esté en casa y no salga, fui el miércoles me dieron algo y cuando fui el jueves a buscar mercadería la mujer que la atendió le dijo que había un montón de gente en mi  misa condición y que no me iban a dar nada”.

Sofía  amasa fideos caseros y  sortea su angustia con una sonrisa “acá estamos a base de harina”; con un tono de va desde la ironía a la esperanza, esperanza donde  cada día parece más lejana la posibilidad de que “todo esto se termine de una vez” . Luego irrumpe en un llanto sin remate posible.

Quien no podría entender a Sofía. ¿Cuantas “Sofías” pueden acercarse a la farmacia del barrio a pedir un barbijo rojo? Y después de pedirlo ¿Cuanto demoraría el sistema en mandar un patrullero….En impartir las medidas de protección, en notificar al agresor….En trasladar a un centro asistencial? 

¿Está Abierto….hasta que hora funciona? ¿Hay teléfono de guardia 24 horas, quien lo atiende? ¿Cuál es el paradigma de las “guardias de asistencia” en tiempos de cuarentena?

Por Decreto 470/2020 del gobierno municipal, el área de Género fue considerada “prescindible”. Sofía no conoce el decreto, pero conoce las respuestas. Eestá cansada de llamar al 144;  y el equipo del 144 ya no sabe a quién más llamar por Sofía..

Cada organismo está facultado para actuar: Pero ¿tiene los recursos….todo su personal es idóneo, tiene experiencia?

La justicia es lenta, es insuficiente, lo que es proporcional a los recursos de los que dispone para dar una respuesta; la esfera de Seguridad se desdibuja de la escena por que prioriza otros conflictos sociales, otros intereses, aduce carencia de recursos pero es frecuente encontrar personal policial custodiando funcionarios, edificios públicos y comercios, entonces ¿Quien cuida a la gente? ¿Por qué su botón antipático no funciona?, ¿por qué cuando llama al 911 la policía no llega?, ¿Por qué Sofía no está en seguimiento? ¿Por qué Sofía no tiene un dispositivo dual que han demostrado su efectividad en casos similares en el pasado?

Porque es tan difícil valorar el riesgo visible al que Sofía, su familia y sus vecinos están expuestos ¿Quién garantiza el plato de comida de Sofía? ¿Cuántos intermediarios lucrarán con los recursos que el Estado distribuye con dificultad en esos más de 100 puntos solidarios en tiempos de cuarentena?.

¿Y si Sofía fuera una adulta mayor postrada en una cama, como llegaría a la farmacia a peticionar un barbijo rojo?.

A Sofía no le faltaron vecinos solidarios que le garantizaran la comida diaria, lo que le falta a Sofía es que los funcionarios con “Competencia y Jurisdicción”, en la Justicia (sin distinción de fueros o ministerios), Seguridad (municipal y provincial), Violencia de Género (municipal, provincial, nacional) y Desarrollo Social;  simplemente FUNCIONEN.

Join the discussion

There are no comments yet. Be the first to comment.
Leave a Reply

no content!